miércoles, 19 de junio de 2013

Los Bagaudas: Un "Proceso histórico"



            -Silencio, silencio! Vayan tomando asiento que vamos a empezar - Ante las palabras del ujier, en un tono bastante alto debido al alboroto de conversaciones cruzadas y superpuestas, los pequeños corrillos formados en los pasillos y asientos comenzaron a desintegrarse y la sala empezaba a adquirir un aspecto mas marcial. Y no era para menos. Al fin y al cabo estaba a punto de comenzar un juicio. Si, ya sabemos. Era una parte separada de un juicio mayor y sobretodo, era un contencioso local que interesaría a propios, pero que quizás resultaría indiferente a extraños. A muchos se les llenaba la boca al hablar del asunto, quizás por fascinación un tanto infantil o por vecindad con las zonas afectadas, pero el simple hecho de la celebración del proceso, ya era para ellos una victoria.
Las bagaudas iban a ser juzgadas. Por fin tendrían de una vez su lugar en la historia. Y por fin serian categorizadas. El sistema ideado hace años en el Congreso de Heidelberg, mantenía una buena salud. La historia era por fin un asunto libre de polémica y su estudio comenzaba a convertirse por fin, en una labor bien considerada incluso en los círculos mas cientifistas.
No es cuestión de aburrir explicando como se gestó la idea. Estamos seguros de que ya es de sobra conocido. Y aunque nos libremos de las explicaciones sobre el proceso, es difícil dudar mucho de su desconocimiento en estos tiempos. ¿Quién no prestó atención a las noticias? Desde que comenzó el proceso de juicios, la historia a saltado a los primeros planos de la actualidad. ¿Alguien no recuerda cuando España quedó absuelta de genocidio en America? ¿O los ataques (dialécticos y físicos) que lanzaron los expertos entre sí en el juicio sobre el comunismo soviético? Eso si que fue sonado. Aunque tu interés por la historia fuera nulo, hubiera resultado difícil no conocer las sentencias. El bombardeo mediático resultaba casi obsceno.
Pero hoy no seria el caso. Como dijimos esto era mas local, una pieza separada sobre la caída del imperio romano, que por presiones académicas por parte de franceses y españoles lograron separar, y por así decirlo, apropiarse. Todo debía ser juzgado, esa era la principal premisa, y por tanto, las bagaudas también. Muchos sabían que el resultado de lo que saliese en estas sesiones no seria definitivo. Se recurriría todo lo posible por aquellos que se sintieran "atacados" con el resultado, y pudiera ser que la conclusión final tardase aun un par de años en llegar.
Pero eso no quitaba el ánimo a los intervinientes que traían bien aprendido cada palabra, cada gesto, cada momento en el que alzarían la voz, y cada momento en el que mirarían fijamente a los ojos para remarcar que sus argumentos eran los mas próximos a la "verdad histórica"

Así, ya todos situados en sus lugares y manteniéndose respetuosamente en pié, aguardaron a que la juez hiciera acto de presencia. La juez era R. Marqués, una de los 146 primeros jueces que nombró el Comité de Historia Internacional, surgido del ya citado congreso y con sede en Bruselas. Ciertamente no es que su carrera fuese para nada mediocre, pues había presidido casos relevantes, pero su carácter tranquilo, sosegado y observador hacia que los focos se centrasen mas en los intervinientes que sabían que jugaban en un campo propicio para el espectáculo dialéctico.
Tras un saludo inicial a los presentes, expuso el caso por el que todos se encontraban allí. No es que hubiese nadie que necesitase esa aclaración, pero estos procesos a veces sufren de las cadenas de los formalismos que pueden concluir en situaciones un tanto extrañas. La cuestión era clara. Origen, motivación y composición de las bagaudas y sus consecuencias históricas. Siendo claros, quien formaba las bagaudas y que actos cometieron. El juicio moral estaba en teoría exento de estos procesos pero no hacia falta bucear demasiado profundo en la jurisprudencia creada tras años de procesos, para percatarse de que el mismo estaba siempre presente.
Tras una presentación inicial del estado de la cuestión, comenzaría el desfile de expertos que expondrían sus tesis. Ahí estaba el meollo de la cuestión. Casi se pudiera decir que el morbo se encontraba en ver a esos expertos discutir, rebatir o incluso llegar al ataque personal. Estos procesos habían encumbrado a auténticos héroes que defendían con la palabra posiciones adversas o polémicas, pero también había provocado que la verborrea y los juegos intelectuales se adueñaran de los estrados.
Así, una vez presentado el escenario donde se va a celebrar la función, se podía empezar a disfrutar de la misma. Las interminables sesiones preparatorias resultaron demasiado insufribles como para siquiera describirlas someramente, así que sencillamente veremos sus resultados. Comenzarían la exposición el profesor J. Terol, seguido de la profesora A. García de Toca, continuando el profesor E. Barbás y finalizando Martín Ariel. En un primer momento el orden seria estricto, mas, tras un alegato inicial, suele ser la magistratura la que designa diferentes turnos de intervención y  respuesta, como si de un moderador de debate se tratase. Las luchas por el orden de intervención eran feroces y la presión de los grupos académicos, clave. La grave crisis institucional seguida de la económica de las cátedras de historia provoco que la exposición publica de las discusiones de los mas mediáticos expertos supusiese una forma mas de obtener un prestigio internacional cada vez mas vacilante en el contexto de un mundo donde el estudio de las letras comenzaba a prácticamente resultar inútil.

Sin embargo no desviemos el tema. Todos conocemos la situación actual del ejercicio de la historia y no es necesario señalar que estos juicios suponen un punto de inflexión en su método de estudio e investigación.
-Seamos claros. El fenómeno de la bagauda resulta una cuestión tan espinosa y oscura como fascinante - Vaya, el profesor Terol empezó su exposición tan rápido como se le fue asignado el turno de palabra. Hablamos de un catedrático de la Universidad Autónoma Central, y uno de los mayores expertos en cuestión de propiedad y sistema impositivo del Bajo Imperio. Aun así, su labor en los últimos años se había centrado en exclusiva a realizar apariciones en los juicios acerca de temas tan dispares como la actividad campesina durante la reconquista o las repercusiones sociales de la presencia romana en la península.
-Como las fuentes resultan tan sesgadas y por encima de todo, parciales, debemos presentar el problema en todo su conjunto. Entender el contexto y por encima de todo, a los protagonistas y sus motivaciones. Todos conocemos ya la situación del siglo IV en nuestra zona. Una profunda crisis económica heredada de la anterior centuria que provocó profundos cambios tanto en la producción como en la fiscalidad. No es de extrañar que la crisis urbana provocase la explosión de las grandes propiedades rurales. Aunque la esclavitud se encontrase en los últimos estertores de su presencia, sabemos que las condiciones de los colonos y de los escasos campesinos libres, que sufrieron el ataque de estos nuevos latifundistas, eran miserables. El campo nunca había dejado de ser la principal fuente de riqueza, pero ahora si que empezaba a ser el principal objetivo de la fiscalidad imperial. La annona del ejercito debía pagarse, tanto en moneda como en especia. El hundimiento de la elite urbana provocaría la rapiña por parte de los recaudadores por los campos, los cuales no tendrían ningún tipo de escrúpulos en exprimir a las capas mas débiles de la sociedad. Por supuesto no creemos que las clases mas acomodadas sufrieron dicho acoso. Los grandes propietarios serian en el fondo, cómplices de ese mismo saqueo a la propiedad libre y al estatus ciudadano. Ya no es ciudadano porque la ciudad deja de tener sentido. La tierra, su propiedad o su adscripción a la misma seria el eje que dominaría la economía, y así será durante los próximos 1500 años, hasta la industrialización.
Por tanto, ¿Que representan las bagaudas? Las bagaudas son la respuesta, la oposición, es un "hasta aquí hemos llegado" Por supuesto que tienen objetivos claros. Las mismas fuerzas imperiales que defienden el estatus de unos propietarios que también sufrirán sus ataques.
Debemos entender que la crisis, el cambio del modelo productivo que esta surgiendo tras el fin de la esclavitud, es el causante del surgimiento de estos movimientos sociales de respuesta. No es que anhelen mantener ese sistema injusto. Sencillamente en ese momento la respuesta violenta, casi animal, era la única que les permitía un sistema que los consideraba eso mismo, animales. Gracias.

-¿Y por qué son fenómenos tan localizados? - La voz de la profesora García de Toca se alzó sobre todo sonido de aprobación o desacuerdo tras la intervención inicial del profesor Terol. Sabia que era su turno y no pensaba desaprovecharlo.
- Su breve intervención rebosa lógica. Nadie aquí lo duda. Pero son sus conclusiones las que le revelan como un buen catedrático de el... ¡Perdón! la capital. Su claridad parece confusa. Y así que repito mi pregunta ¿Solo en dos o tres zonas del imperio? Me resulta extraño a mi y a mis colegas que no busque un patrón o un modelo, ya que gusta tanto de ellos, que explique de forma lógica y tajante por qué estamos ante un fenómeno tan localizado.
La profesora García de Toca sabia meter el dedo en la llaga si la encontraba. Era profesora de Historia Antigua en la Universidad Complutense de Barcelona, pero destacaba mas su cargo como directora del Centro de Estudios Pirenaicos. Si por algo se la conoce es por ser una amante de la "periferia" aunque a veces la coloque en el "centro" de sus investigaciones.
- Si hay un elemento que sirve de nexo de unión entre las bagaudas armoricanas y las que actúan entre el alto y medio valle del Ebro, es su rechazo a la cultura y sociedad romana. La permanencia de un elemento cultural propio. Lo céltico y lo vascón. ¿Acaso debemos considerar como valida la imagen de una Hispania romanizada en su totalidad? Los elementos indígenas presentes en esta zona tanto autónomos como resultados de un procesos de sincretismo, que han llegado a nuestros días, tales como una legua en su totalidad, deben abrirnos los ojos y permitirnos observar los hechos. Hechos, sin miedo a que los resultados resulten, valga la redundancia , polémicos.
El elemento indígena en la zona alta del Ebro, montañosa y por tanto, poco romanizada, se convertirá en un elemento de cohesión en la respuesta a un estado que, y en eso si que apoyo a mi colega de Madrid, se había convertido en si mismo en un expoliador. ¿Y porque creo que esto debe tenerse en cuenta? Se que no gustara ni a los aquí presentes ni a los que estén observando este proceso, pero debo explicarlo. Lo que aquí juzgamos no es diferente a los puede que haya o este aun pasando. El centro es en la actualidad otro elemento que se sigue manteniendo como una parte de un sistema que se basa en la injusticia y que como tal, provoca la reacción y por tanto, la represión.
No puedo dejar este foro sin hablar de todas las cuestiones que estos procesos han manipulado y sentenciado con resultados falsos, condenando las investigaciones de grupos como los que se encuentran en las instituciones universitarias a las que pertenezco, carentes de ayudas, recortadas con intenciones...
-¡Silencio! Esto no es un mitin reivindicativo para asuntos que van mas allá de nuestra disciplina - El tono de la juez resultó tanto severo como amenazante. Extraño en alguien tal y como hemos descrito con anterioridad - Como historiadores que somos todos los presentes sabemos que nuestros estudios y conclusiones no deben tener consecuencias políticas. Nosotros no queremos ni justificar ni condenar el presente. Aquí estamos buscando la verdad del asunto que nos concierne. Profesora, me resulta sorprendente que alguien como usted desperdicie su primera intervención tan interesante, para caer en el juego de los nacionalismos. Quizás debería quitarse ciertas convicciones en procesos como éste y regresar a la objetividad que buscamos en estos procesos. así que profesor Enrique Barbás, tiene su turno.
El corte tan tajante sorprendió tanto a la profesora como al siguiente ponente, que de hecho, se vio obligado a levantarse presuroso de su asiento y mientras se acercaba al estrado comprobaba la correcta posición del nudo de su corbata. Pero no es necesario correr. La profesora García seguía hablando en la posición que debía abandonar. Su discurso no ha cambiado, pero si las formas. Formas quizás impropias para ser reproducidas y para un acontecimiento como el que ocupa. Y aunque la educación nos cohíbe su transcripción, tampoco es que tengamos muy claro lo que se expresó. El micrófono que permite a los protagonistas hablar al mundo estaba cortado desde el mismo momento en que la juez comenzó a reprochar. Así que, fueran descalificaciones, fueran argumentos que cayesen como losas ante la impertinencia de la juez, nadie que no estuviese presente entre las primeras filas del publico asistente hubiera podido percatarse de los mismos.

No pretendemos hacer caer en las trampas propias de Suetonio, pero el profesor Barbás se caracteriza por un problema relativo a su alimentación que provocaba que su movimiento hasta llegar al estrado resultase ciertamente lento y torpe. Esto, unido  al uso de gafas y un poblado bigote, desteñido en el centro por el consumo de café y tabaco, provocaban en él la imagen del típico investigador y profesor universitario que dedica a su labor un exceso de celo. Quizás dentro de una competencia voraz por demostrar tanto si valía, como una autoridad ganada tras años de carrera profesional. En estos momentos dirigía varios proyectos de investigación en el CSIC, todos relacionados con futuros procesos, y su rostro y figura eran habituales en cualquier proceso donde el país y la antigüedad se encontrasen presentes. De hecho, su larga carrera como investigador se veía empañada desde estos últimos años ya que se decía que cuando exponía sus argumentos, estos pocos diferían de un discurso centralista y estatalista.
- Buenos días a todos los aquí presentes, a su estimable señoría, a mis considerados colegas, al publico presente que observo ávido de conocer y observar las conclusiones aquí expuestas y a los oidores que nos siguen desde sus aulas, despachos o habitaciones, los cuales no dudo igual de hambrientos por el conocer.
Bien, seditio, tumultus, rebellio, conspiratio, hostes, insolentia y por supuesto tyrannis. Estos son los términos con los que los antiguos como Salviano, A. Víctor, Eutropio o la Crónica Gálica, describieron a los bagaudas, nombre que probablemente haga referencia a ladrón. Las fuentes antiguas como testimonio mas cercano a los hechos, nos indican algo y son esos mismos hechos. Spoliare, depredatio, latrocinium, vastatio caracterizan la actividad propia de estos grupos según Hidacio, un autor clave a la hora de conocer e investigar la cuestión de los bagaudas en nuestro país. Salviano hablaba de ellos como Rebelles, es decir, personas que eran muchas cosas, pero desde luego, romanos no.
Las crónicas muestran sin lugar a dudas como las actividades de estos grupos no parecían buscar ni la creación de una sociedad utópica donde las tierras proporcionases alimento en abundancia para todos, ni la fundación de reinos míticos de origen milenario. Estas personas eran un elemento mas de inestabilidad dentro de un imperio ya demasiado debilitado por enemigos tanto externos como internos. Llegado el momento, ciertamente que el propio estado llegó a convertirse en enemigo de sus propios ciudadanos mas esto solo sucedió por la cantidad de problemas y crisis que encontró en su seno.
Los enemigos de la securitas y libertas romana eran muchos y entre ellos están nuestros sujetos de estudio. El texto del Querolus lo deja bien claro. Estas personas viven en el bosque y basan sus leyes en perversiones del ius gentium . Como ya dije son rebeldes y se encuentran fuera del sistema romano. Otra característica propia puede ser, según demuestran las fuentes, insolentia o conspiratio contra un imperio en horas bajas. Incluso bárbara consorta  nombra Hidacio. Los pactos con bárbaros, que en esos momentos eran la más clara y peligrosa amenaza para Roma. Sus lideres, de los cuales los autores antiguos registraron sus nombres tales como Aeliano, Eudoxio o Rasilius venían acompañados de calificativos como perfidus o ausus y en nuestro territorio llegaron a cometer actos tan atroces como el asesinato de obispos, como el de Tarazona.
Lo que aquí algunos muestran en un difícil juego intelectual, como una lucha por cuestiones mas políticas, que sociales o regionalistas, se nos muestra en los textos, base de nuestra investigación y que algunos parecen querer obviar, como claras acciones de revueltas y bandolerismo. Es la revuelta, que no la revolución contra el estado lo que convierte a los bagaudas en un foco mas de problemas para un imperio en decadencia, enfermo con nuevos problemas crónicos, que aun así tardaría casi un siglo en desaparecer de facto, ya que su espíritu glorioso sigue estando presente. Es muy fácil la crítica o el desprestigio en momentos de decadencia, mas el exponer soluciones es algo que solo parece estar presente en algunos elegidos. Muchísimas gracias a los presentes por su atención.
El profesor Barbás guardó en su portafolios el discurso con gran agilidad y marchó con un paso firme, impropio si lo comparamos con la ida anterior, a su asiento mientras escuchaba aplausos entre el escogido publico, anteriormente mas tímido por razones que solo podemos sospechar.

El caso había presentado ya diferentes puntos de vista, pero aun quedaba por escuchar uno. A. Martín Ariel, profesor de la Universidad Digital de Estudios a Distancia venia a mostrar sus conclusiones. Este investigador ha centrado su trabajo en filosofía de la historia y si bien para el gran publico y para algunos colegas, su discurso no distaba mucho en discutir sobre "el sexo de los ángeles", algunos de sus trabajos han mostrado nuevos puntos de vista, ciertamente incómodos según que caso.
Su presencia aquí era meramente testimonial pues hacia tiempo que era un firme opositor a estos procesos, mas con el tiempo y comprendiendo el juego que estos mismos daban (no tanto el resultado), decidió participar más activamente.
-Cuando me notificaron que estaría junto a ustedes para dictar sentencia, la muy ya seguramente recurrida antes de dictarse, daba la casualidad de que me encontraba leyendo , como suelo hacer en los ratos de ocio. "A quien te aconseja encubrir de tus amigos, le es mas dulce el engaño que los higos" ¿saben a que obra me refiero? Si la conocemos es porque un tal don Juan vio que era bueno, lo mando escribir en ese libro y compuso los anteriores versos. Hablo del trigésimo segundo cuento de "El Conde Lucanor" Es el relato de como tres pícaros engañan a un rey y a todo un pueblo confeccionando un traje que únicamente aquel que no fuera un bastardo pudiera ver. Salva decir que todo el mundo lo veía perfectamente.
Sin embargo, deje mi lectura y me puse a cavilar sobre el tema. Sí, algo sabía acerca de lo que me disponía a investigar. Las bagaudas. Los revolucionarios del bajo imperio. Espartacos trasnochados o quizás carlistas prematuros. Y pensé ¿Donde he visto yo algo muy parecido? ¿Gente aislada o aislacionista, que responden con violencia a un estado al que odian pero del que siguen siendo miembros? Los auténticos anarquistas, la fuerza por bandera y la rebeldía por convicción. Eureka. El Cinturón Bíblico de los EE.UU. Todos sabrán más o menos de lo que hablo ¿No? Es una zona ubicada en Missisipi, Tennesse, Alabama, Las dos Carolinas y otros estados al sureste del país. Allí las armas son religión, pero mas religión aun es la propia Biblia. Sus ideales son propios de un ferviente admirador de Bakunin, mas nunca osarían contradecir las palabras de sus pastores evangélicos. Creen en su país, pero reniegan por completo del Estado. Se posicionan fuera de la sociedad, pero dentro de otra. Estas comunidades blancas consiguen presionar al gobierno de sus estado, incluso a Washington para intentar excluir cuestiones como el calentamiento global, las teorías darwinistas de las escuelas y sustituirlas por conceptos como el "Diseño inteligente"
¿Entonces que son? ¿Anarquistas evangélicos? ¿Antisistemas revolucionarios de acción bíblica? ¿Como podemos siquiera acercarnos a gente que tienen en sus porches banderas secesionistas como estandartes antiestatales? Realmente nos resulta difícil. Quizás si pudiéramos entender el poder de la Biblia en su educación, la presencia de armas, con la fuerza de la Asociación Nacional del Rifle, o la idea de comunidad cerrada y excluyente, pero amenazada por el exterior, pudiéramos comprender sus actos y pensamientos.
Pero aquí solo juzgamos actos y hechos. Los actos y hechos de las bagaudas. Qué hicieron, cómo lo hicieron y donde lo hicieron. Cuando hablamos del porqué extraemos conclusiones basadas en modelos excluyentes, en teorías sesgadas que parecen funcionar a la hora de establecer conclusiones pero que distan poco de creaciones artificiales. El Cinturón Bíblico es conocido también como el Cinturón del Maíz. ¿ Podemos considerar los sistemas de cultivo del maíz como parte esencial de este fenómeno? No seremos tan necios como para apartarlos ya que como investigadores la máxima de que nada nos debe ser ajeno debería mover nuestra curiosidad. Pero sin embargo aquí, en este proceso y en todos los procesos anteriores seguimos queriendo encontrar conclusiones, verdades, telas mágicas. Y es que aquí pretendemos llegar a conclusiones inamovibles, fijas, la verdad y no entendemos que no hay tela alguna.
La investigación de las autoridades presentes distan mucho de ser malas. Probablemente sus métodos y técnicas sean las mas correctas, mas sus conclusiones... Si hay algo claro es que aquí nadie quiere ver al rey desnudo. Muchos querrán ver un color u otro, pero yo aquí soy el negro palafrenero y os quiero decir que nada de lo que salga aquí hoy hará que tapéis vuestras desnudeces y las telas con las que cubrís las facultades y academias de historia, las llamadas Verdades Históricas, no tapan las grietas de unos edificios anticuados, desprestigiados y condenados al derrumbe sino empezamos a reconsiderar todo, desde los mismos cimientos.

El tono del profesor Martín se alzó muchísimo con sus ultimas palabras,  aunque se jugó que la jueza le obligase a parar su intervención, el estado de éxtasis casi dionisiaco ene l que se encontraba propició la flexibilidad de la letrada. Si bien no sirvió de nada. Nadie aplaudió y nadie pareció entender lo que se había expresado. O quizás si lo entendieron, pero lo negaron. No era agradable lo que se podía concluir de ese discurso. "A veces la gente no quiere escuchar la verdad porque no quieren que se destruyan sus ilusiones" se supone que escribió Nietzsche.
¿Y que se sentenció en el proceso? ¿Como fueron el resto de intervenciones? ¿Acaso importa?

El presente texto es una ficción en un futuro incierto que reflexiona, con el elemento de los bagaudas como telón de fondo, el método y las tendencias históricas actuales, buscando un relato lo mas ágil posible para su lectura y comprensión.

Bibliografía:

-SANCHEZ LEON, JUAN CARLOS;  Los bagaudas: Rebeldes, demonios, mártires. Revueltas campesinas en Galia e Hispania durante el bajo imperio. Universidad de Jaén, 1996

-BRAVO CASTAÑEDA, GONZALO; Acta Bagaudica: Sobre quien eran "bagaudas" y su posible identificación en los textos tardíos.  en Gerión, Vol. 2, Editorial de la UCM, Madrid, 1984

-ROMERO GABELLA, PABLO; Los bagaudas: ¿Los primeros revolucionarios de la historia? Clío Nº 32, Sevilla, 2006

-BRAVO CASTAÑEDA, GONZALO; Las revueltas campesinas del Alto valle del Ebro a mediados del s. V d.C. Actas del I Coloquio de Historia de La Rioja, en Cuadernos de investigación. Historia IX, fasc. 1, Logroño 1984


-SANZ BONEL, VÍCTOR M. y LÁZARO GRACIA, GONZALO; La problemática bagauda (siglo V d. C.) en el valle del Ebro: reflexión historiográfica, Homenaje a Don Antonio Durán Gudiol, Instituto de estudios Alto aragoneses, Huesca, 1995

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