-Silencio,
silencio! Vayan tomando asiento que vamos a empezar - Ante las palabras del
ujier, en un tono bastante alto debido al alboroto de conversaciones cruzadas y
superpuestas, los pequeños corrillos formados en los pasillos y asientos
comenzaron a desintegrarse y la sala empezaba a adquirir un aspecto mas
marcial. Y no era para menos. Al fin y al cabo estaba a punto de comenzar un
juicio. Si, ya sabemos. Era una parte separada de un juicio mayor y sobretodo,
era un contencioso local que interesaría a propios, pero que quizás resultaría
indiferente a extraños. A muchos se les llenaba la boca al hablar del asunto, quizás
por fascinación un tanto infantil o por vecindad con las zonas afectadas, pero
el simple hecho de la celebración del proceso, ya era para ellos una victoria.
Las bagaudas iban a ser juzgadas.
Por fin tendrían de una vez su lugar en la historia. Y por fin serian
categorizadas. El sistema ideado hace años en el Congreso de Heidelberg, mantenía
una buena salud. La historia era por fin un asunto libre de polémica y su
estudio comenzaba a convertirse por fin, en una labor bien considerada incluso
en los círculos mas cientifistas.
No es cuestión de aburrir
explicando como se gestó la idea. Estamos seguros de que ya es de sobra
conocido. Y aunque nos libremos de las explicaciones sobre el proceso, es difícil
dudar mucho de su desconocimiento en estos tiempos. ¿Quién no prestó atención a
las noticias? Desde que comenzó el proceso de juicios, la historia a saltado a
los primeros planos de la actualidad. ¿Alguien no recuerda cuando España quedó
absuelta de genocidio en America? ¿O los ataques (dialécticos y físicos) que
lanzaron los expertos entre sí en el juicio sobre el comunismo soviético? Eso
si que fue sonado. Aunque tu interés por la historia fuera nulo, hubiera
resultado difícil no conocer las sentencias. El bombardeo mediático resultaba
casi obsceno.
Pero hoy no seria el caso. Como
dijimos esto era mas local, una pieza separada sobre la caída del imperio
romano, que por presiones académicas por parte de franceses y españoles
lograron separar, y por así decirlo, apropiarse. Todo debía ser juzgado, esa
era la principal premisa, y por tanto, las bagaudas también. Muchos sabían que
el resultado de lo que saliese en estas sesiones no seria definitivo. Se recurriría
todo lo posible por aquellos que se sintieran "atacados" con el
resultado, y pudiera ser que la conclusión final tardase aun un par de años en
llegar.
Pero eso no quitaba el ánimo a
los intervinientes que traían bien aprendido cada palabra, cada gesto, cada
momento en el que alzarían la voz, y cada momento en el que mirarían fijamente
a los ojos para remarcar que sus argumentos eran los mas próximos a la
"verdad histórica"
Así, ya todos situados en sus
lugares y manteniéndose respetuosamente en pié, aguardaron a que la juez
hiciera acto de presencia. La juez era R. Marqués, una de los 146 primeros
jueces que nombró el Comité de Historia Internacional, surgido del ya citado
congreso y con sede en Bruselas. Ciertamente no es que su carrera fuese para
nada mediocre, pues había presidido casos relevantes, pero su carácter
tranquilo, sosegado y observador hacia que los focos se centrasen mas en los
intervinientes que sabían que jugaban en un campo propicio para el espectáculo dialéctico.
Tras un saludo inicial a los
presentes, expuso el caso por el que todos se encontraban allí. No es que
hubiese nadie que necesitase esa aclaración, pero estos procesos a veces sufren
de las cadenas de los formalismos que pueden concluir en situaciones un tanto
extrañas. La cuestión era clara. Origen, motivación y composición de las
bagaudas y sus consecuencias históricas. Siendo claros, quien formaba las
bagaudas y que actos cometieron. El juicio moral estaba en teoría exento de
estos procesos pero no hacia falta bucear demasiado profundo en la
jurisprudencia creada tras años de procesos, para percatarse de que el mismo
estaba siempre presente.
Tras una presentación inicial del
estado de la cuestión, comenzaría el desfile de expertos que expondrían sus
tesis. Ahí estaba el meollo de la cuestión. Casi se pudiera decir que el morbo
se encontraba en ver a esos expertos discutir, rebatir o incluso llegar al ataque
personal. Estos procesos habían encumbrado a auténticos héroes que defendían
con la palabra posiciones adversas o polémicas, pero también había provocado
que la verborrea y los juegos intelectuales se adueñaran de los estrados.
Así, una vez presentado el
escenario donde se va a celebrar la función, se podía empezar a disfrutar de la
misma. Las interminables sesiones preparatorias resultaron demasiado
insufribles como para siquiera describirlas someramente, así que sencillamente
veremos sus resultados. Comenzarían la exposición el profesor J. Terol, seguido
de la profesora A. García de Toca, continuando el profesor E. Barbás y finalizando
Martín Ariel. En un primer momento el orden seria estricto, mas, tras un
alegato inicial, suele ser la magistratura la que designa diferentes turnos de intervención
y respuesta, como si de un moderador de
debate se tratase. Las luchas por el orden de intervención eran feroces y la presión
de los grupos académicos, clave. La grave crisis institucional seguida de la económica
de las cátedras de historia provoco que la exposición publica de las
discusiones de los mas mediáticos expertos supusiese una forma mas de obtener
un prestigio internacional cada vez mas vacilante en el contexto de un mundo
donde el estudio de las letras comenzaba a prácticamente resultar inútil.
Sin embargo no desviemos el tema.
Todos conocemos la situación actual del ejercicio de la historia y no es
necesario señalar que estos juicios suponen un punto de inflexión en su método
de estudio e investigación.
-Seamos claros. El fenómeno de la
bagauda resulta una cuestión tan espinosa y oscura como fascinante - Vaya, el
profesor Terol empezó su exposición tan rápido como se le fue asignado el turno
de palabra. Hablamos de un catedrático de la Universidad Autónoma
Central, y uno de los mayores expertos en cuestión de propiedad y sistema
impositivo del Bajo Imperio. Aun así, su labor en los últimos años se había
centrado en exclusiva a realizar apariciones en los juicios acerca de temas tan
dispares como la actividad campesina durante la reconquista o las repercusiones
sociales de la presencia romana en la península.
-Como las fuentes resultan tan
sesgadas y por encima de todo, parciales, debemos presentar el problema en todo
su conjunto. Entender el contexto y por encima de todo, a los protagonistas y
sus motivaciones. Todos conocemos ya la situación del siglo IV en nuestra zona.
Una profunda crisis económica heredada de la anterior centuria que provocó
profundos cambios tanto en la producción como en la fiscalidad. No es de
extrañar que la crisis urbana provocase la explosión de las grandes propiedades
rurales. Aunque la esclavitud se encontrase en los últimos estertores de su
presencia, sabemos que las condiciones de los colonos y de los escasos
campesinos libres, que sufrieron el ataque de estos nuevos latifundistas, eran
miserables. El campo nunca había dejado de ser la principal fuente de riqueza,
pero ahora si que empezaba a ser el principal objetivo de la fiscalidad
imperial. La annona del ejercito debía
pagarse, tanto en moneda como en especia. El hundimiento de la elite urbana provocaría
la rapiña por parte de los recaudadores por los campos, los cuales no tendrían ningún
tipo de escrúpulos en exprimir a las capas mas débiles de la sociedad. Por
supuesto no creemos que las clases mas acomodadas sufrieron dicho acoso. Los
grandes propietarios serian en el fondo, cómplices de ese mismo saqueo a la
propiedad libre y al estatus ciudadano. Ya no es ciudadano porque la ciudad
deja de tener sentido. La tierra, su propiedad o su adscripción a la misma
seria el eje que dominaría la economía, y así será durante los próximos 1500
años, hasta la industrialización.
Por tanto, ¿Que representan las
bagaudas? Las bagaudas son la respuesta, la oposición, es un "hasta aquí hemos llegado" Por
supuesto que tienen objetivos claros. Las mismas fuerzas imperiales que defienden
el estatus de unos propietarios que también sufrirán sus ataques.
Debemos entender que la crisis,
el cambio del modelo productivo que esta surgiendo tras el fin de la esclavitud,
es el causante del surgimiento de estos movimientos sociales de respuesta. No
es que anhelen mantener ese sistema injusto. Sencillamente en ese momento la
respuesta violenta, casi animal, era la única que les permitía un sistema que
los consideraba eso mismo, animales. Gracias.
-¿Y por qué son fenómenos tan
localizados? - La voz de la profesora García de Toca se alzó sobre todo sonido
de aprobación o desacuerdo tras la intervención inicial del profesor Terol.
Sabia que era su turno y no pensaba desaprovecharlo.
- Su breve intervención rebosa lógica.
Nadie aquí lo duda. Pero son sus conclusiones las que le revelan como un buen catedrático
de el... ¡Perdón! la capital. Su claridad parece confusa. Y así que repito mi
pregunta ¿Solo en dos o tres zonas del imperio? Me resulta extraño a mi y a mis
colegas que no busque un patrón o un modelo, ya que gusta tanto de ellos, que
explique de forma lógica y tajante por qué estamos ante un fenómeno tan
localizado.
La profesora García de Toca sabia
meter el dedo en la llaga si la encontraba. Era profesora de Historia Antigua
en la Universidad
Complutense de Barcelona, pero destacaba mas su cargo como
directora del Centro de Estudios Pirenaicos. Si por algo se la conoce es por
ser una amante de la "periferia" aunque a veces la coloque en el
"centro" de sus investigaciones.
- Si hay un elemento que sirve de
nexo de unión entre las bagaudas armoricanas y las que actúan entre el alto y
medio valle del Ebro, es su rechazo a la cultura y sociedad romana. La
permanencia de un elemento cultural propio. Lo céltico y lo vascón. ¿Acaso
debemos considerar como valida la imagen de una Hispania romanizada en su
totalidad? Los elementos indígenas presentes en esta zona tanto autónomos como
resultados de un procesos de sincretismo, que han llegado a nuestros días,
tales como una legua en su totalidad, deben abrirnos los ojos y permitirnos
observar los hechos. Hechos, sin miedo a que los resultados resulten, valga la
redundancia , polémicos.
El elemento indígena en la zona
alta del Ebro, montañosa y por tanto, poco romanizada, se convertirá en un
elemento de cohesión en la respuesta a un estado que, y en eso si que apoyo a
mi colega de Madrid, se había convertido en si mismo en un expoliador. ¿Y
porque creo que esto debe tenerse en cuenta? Se que no gustara ni a los aquí
presentes ni a los que estén observando este proceso, pero debo explicarlo. Lo
que aquí juzgamos no es diferente a los puede que haya o este aun pasando. El
centro es en la actualidad otro elemento que se sigue manteniendo como una
parte de un sistema que se basa en la injusticia y que como tal, provoca la reacción
y por tanto, la represión.
No puedo dejar este foro sin
hablar de todas las cuestiones que estos procesos han manipulado y sentenciado
con resultados falsos, condenando las investigaciones de grupos como los que se
encuentran en las instituciones universitarias a las que pertenezco, carentes
de ayudas, recortadas con intenciones...
-¡Silencio! Esto no es un mitin
reivindicativo para asuntos que van mas allá de nuestra disciplina - El tono de
la juez resultó tanto severo como amenazante. Extraño en alguien tal y como
hemos descrito con anterioridad - Como historiadores que somos todos los
presentes sabemos que nuestros estudios y conclusiones no deben tener
consecuencias políticas. Nosotros no queremos ni justificar ni condenar el presente.
Aquí estamos buscando la verdad del asunto que nos concierne. Profesora, me
resulta sorprendente que alguien como usted desperdicie su primera intervención
tan interesante, para caer en el juego de los nacionalismos. Quizás debería
quitarse ciertas convicciones en procesos como éste y regresar a la objetividad
que buscamos en estos procesos. así que profesor Enrique Barbás, tiene su
turno.
El corte tan tajante sorprendió
tanto a la profesora como al siguiente ponente, que de hecho, se vio obligado a
levantarse presuroso de su asiento y mientras se acercaba al estrado comprobaba
la correcta posición del nudo de su corbata. Pero no es necesario correr. La
profesora García seguía hablando en la posición que debía abandonar. Su
discurso no ha cambiado, pero si las formas. Formas quizás impropias para ser
reproducidas y para un acontecimiento como el que ocupa. Y aunque la educación
nos cohíbe su transcripción, tampoco es que tengamos muy claro lo que se
expresó. El micrófono que permite a los protagonistas hablar al mundo estaba
cortado desde el mismo momento en que la juez comenzó a reprochar. Así que,
fueran descalificaciones, fueran argumentos que cayesen como losas ante la
impertinencia de la juez, nadie que no estuviese presente entre las primeras
filas del publico asistente hubiera podido percatarse de los mismos.
No pretendemos hacer caer en las
trampas propias de Suetonio, pero el profesor Barbás se caracteriza por un
problema relativo a su alimentación que provocaba que su movimiento hasta
llegar al estrado resultase ciertamente lento y torpe. Esto, unido al uso de gafas y un poblado bigote,
desteñido en el centro por el consumo de café y tabaco, provocaban en él la
imagen del típico investigador y profesor universitario que dedica a su labor
un exceso de celo. Quizás dentro de una competencia voraz por demostrar tanto
si valía, como una autoridad ganada tras años de carrera profesional. En estos
momentos dirigía varios proyectos de investigación en el CSIC, todos
relacionados con futuros procesos, y su rostro y figura eran habituales en
cualquier proceso donde el país y la antigüedad se encontrasen presentes. De
hecho, su larga carrera como investigador se veía empañada desde estos últimos
años ya que se decía que cuando exponía sus argumentos, estos pocos diferían de
un discurso centralista y estatalista.
- Buenos días a todos los aquí
presentes, a su estimable señoría, a mis considerados colegas, al publico
presente que observo ávido de conocer y observar las conclusiones aquí
expuestas y a los oidores que nos siguen desde sus aulas, despachos o
habitaciones, los cuales no dudo igual de hambrientos por el conocer.
Bien, seditio, tumultus, rebellio, conspiratio, hostes, insolentia y por
supuesto tyrannis. Estos son los términos
con los que los antiguos como Salviano, A. Víctor, Eutropio o la Crónica Gálica ,
describieron a los bagaudas, nombre que probablemente haga referencia a ladrón.
Las fuentes antiguas como testimonio mas cercano a los hechos, nos indican algo
y son esos mismos hechos. Spoliare, depredatio,
latrocinium, vastatio caracterizan la actividad propia de estos grupos según
Hidacio, un autor clave a la hora de conocer e investigar la cuestión de los
bagaudas en nuestro país. Salviano hablaba de ellos como Rebelles, es decir, personas que eran muchas cosas, pero desde
luego, romanos no.
Las crónicas muestran sin lugar a
dudas como las actividades de estos grupos no parecían buscar ni la creación de
una sociedad utópica donde las tierras proporcionases alimento en abundancia
para todos, ni la fundación de reinos míticos de origen milenario. Estas
personas eran un elemento mas de inestabilidad dentro de un imperio ya
demasiado debilitado por enemigos tanto externos como internos. Llegado el
momento, ciertamente que el propio estado llegó a convertirse en enemigo de sus
propios ciudadanos mas esto solo sucedió por la cantidad de problemas y crisis
que encontró en su seno.
Los enemigos de la securitas y libertas romana eran muchos y entre ellos están nuestros sujetos de
estudio. El texto del Querolus lo
deja bien claro. Estas personas viven en el bosque y basan sus leyes en perversiones
del ius gentium . Como ya dije son
rebeldes y se encuentran fuera del sistema romano. Otra característica propia
puede ser, según demuestran las fuentes, insolentia
o conspiratio contra un imperio en
horas bajas. Incluso bárbara consorta nombra Hidacio. Los pactos con bárbaros, que
en esos momentos eran la más clara y peligrosa amenaza para Roma. Sus lideres,
de los cuales los autores antiguos registraron sus nombres tales como Aeliano,
Eudoxio o Rasilius venían acompañados de calificativos como perfidus o ausus y en nuestro territorio llegaron a cometer actos tan atroces
como el asesinato de obispos, como el de Tarazona.
Lo que aquí algunos muestran en
un difícil juego intelectual, como una lucha por cuestiones mas políticas, que
sociales o regionalistas, se nos muestra en los textos, base de nuestra investigación
y que algunos parecen querer obviar, como claras acciones de revueltas y
bandolerismo. Es la revuelta, que no la revolución contra el estado lo que
convierte a los bagaudas en un foco mas de problemas para un imperio en
decadencia, enfermo con nuevos problemas crónicos, que aun así tardaría casi un
siglo en desaparecer de facto, ya que
su espíritu glorioso sigue estando presente. Es muy fácil la crítica o el
desprestigio en momentos de decadencia, mas el exponer soluciones es algo que
solo parece estar presente en algunos elegidos. Muchísimas gracias a los
presentes por su atención.
El profesor Barbás guardó en su
portafolios el discurso con gran agilidad y marchó con un paso firme, impropio
si lo comparamos con la ida anterior, a su asiento mientras escuchaba aplausos
entre el escogido publico, anteriormente mas tímido por razones que solo
podemos sospechar.
El caso había presentado ya
diferentes puntos de vista, pero aun quedaba por escuchar uno. A. Martín Ariel,
profesor de la Universidad
Digital de Estudios a Distancia venia a mostrar sus conclusiones.
Este investigador ha centrado su trabajo en filosofía de la historia y si bien
para el gran publico y para algunos colegas, su discurso no distaba mucho en
discutir sobre "el sexo de los ángeles", algunos de sus trabajos han
mostrado nuevos puntos de vista, ciertamente incómodos según que caso.
Su presencia aquí era meramente
testimonial pues hacia tiempo que era un firme opositor a estos procesos, mas
con el tiempo y comprendiendo el juego que estos mismos daban (no tanto el
resultado), decidió participar más activamente.
-Cuando me notificaron que estaría
junto a ustedes para dictar sentencia, la muy ya seguramente recurrida antes de
dictarse, daba la casualidad de que me encontraba leyendo , como suelo hacer en
los ratos de ocio. "A quien te
aconseja encubrir de tus amigos, le es mas dulce el engaño que los higos"
¿saben a que obra me refiero? Si la conocemos es porque un tal don Juan vio que
era bueno, lo mando escribir en ese libro y compuso los anteriores versos.
Hablo del trigésimo segundo cuento de "El Conde Lucanor" Es el relato
de como tres pícaros engañan a un rey y a todo un pueblo confeccionando un
traje que únicamente aquel que no fuera un bastardo pudiera ver. Salva decir
que todo el mundo lo veía perfectamente.
Sin embargo, deje mi lectura y me
puse a cavilar sobre el tema. Sí, algo sabía acerca de lo que me disponía a
investigar. Las bagaudas. Los revolucionarios del bajo imperio. Espartacos
trasnochados o quizás carlistas prematuros. Y pensé ¿Donde he visto yo algo muy
parecido? ¿Gente aislada o aislacionista, que responden con violencia a un estado
al que odian pero del que siguen siendo miembros? Los auténticos anarquistas,
la fuerza por bandera y la rebeldía por convicción. Eureka. El Cinturón Bíblico de los EE.UU. Todos sabrán más o menos
de lo que hablo ¿No? Es una zona ubicada en Missisipi, Tennesse, Alabama, Las
dos Carolinas y otros estados al sureste del país. Allí las armas son religión,
pero mas religión aun es la propia Biblia. Sus ideales son propios de un
ferviente admirador de Bakunin, mas nunca osarían contradecir las palabras de sus
pastores evangélicos. Creen en su país, pero reniegan por completo del Estado.
Se posicionan fuera de la sociedad, pero dentro de otra. Estas comunidades
blancas consiguen presionar al gobierno de sus estado, incluso a Washington
para intentar excluir cuestiones como el calentamiento global, las teorías
darwinistas de las escuelas y sustituirlas por conceptos como el "Diseño
inteligente"
¿Entonces que son? ¿Anarquistas evangélicos?
¿Antisistemas revolucionarios de acción bíblica? ¿Como podemos siquiera
acercarnos a gente que tienen en sus porches banderas secesionistas como
estandartes antiestatales? Realmente nos resulta difícil. Quizás si pudiéramos
entender el poder de la Biblia
en su educación, la presencia de armas, con la fuerza de la Asociación Nacional
del Rifle, o la idea de comunidad cerrada y excluyente, pero amenazada por el
exterior, pudiéramos comprender sus actos y pensamientos.
Pero aquí solo juzgamos actos y
hechos. Los actos y hechos de las bagaudas. Qué hicieron, cómo lo hicieron y donde
lo hicieron. Cuando hablamos del porqué extraemos conclusiones basadas en
modelos excluyentes, en teorías sesgadas que parecen funcionar a la hora de
establecer conclusiones pero que distan poco de creaciones artificiales. El Cinturón
Bíblico es conocido también como el Cinturón del Maíz. ¿ Podemos considerar los
sistemas de cultivo del maíz como parte esencial de este fenómeno? No seremos
tan necios como para apartarlos ya que como investigadores la máxima de que
nada nos debe ser ajeno debería mover nuestra curiosidad. Pero sin embargo aquí,
en este proceso y en todos los procesos anteriores seguimos queriendo encontrar
conclusiones, verdades, telas mágicas. Y es que aquí pretendemos llegar a
conclusiones inamovibles, fijas, la verdad y no entendemos que no hay tela
alguna.
La investigación de las autoridades
presentes distan mucho de ser malas. Probablemente sus métodos y técnicas sean
las mas correctas, mas sus conclusiones... Si hay algo claro es que aquí nadie
quiere ver al rey desnudo. Muchos querrán ver un color u otro, pero yo aquí soy
el negro palafrenero y os quiero decir que nada de lo que salga aquí hoy hará
que tapéis vuestras desnudeces y las telas con las que cubrís las facultades y
academias de historia, las llamadas Verdades Históricas, no tapan las grietas
de unos edificios anticuados, desprestigiados y condenados al derrumbe sino
empezamos a reconsiderar todo, desde los mismos cimientos.
El tono del profesor Martín se
alzó muchísimo con sus ultimas palabras,
aunque se jugó que la jueza le obligase a parar su intervención, el
estado de éxtasis casi dionisiaco ene l que se encontraba propició la
flexibilidad de la letrada. Si bien no sirvió de nada. Nadie aplaudió y nadie pareció
entender lo que se había expresado. O quizás si lo entendieron, pero lo
negaron. No era agradable lo que se podía concluir de ese discurso. "A veces la gente no quiere escuchar la
verdad porque no quieren que se destruyan sus ilusiones" se supone que
escribió Nietzsche.
¿Y que se sentenció en el
proceso? ¿Como fueron el resto de intervenciones? ¿Acaso importa?
El presente texto es una ficción en un futuro incierto que reflexiona,
con el elemento de los bagaudas como telón de fondo, el método y las tendencias
históricas actuales, buscando un relato lo mas ágil posible para su lectura y comprensión.
Bibliografía:
-SANCHEZ LEON, JUAN CARLOS;
Los bagaudas: Rebeldes, demonios,
mártires. Revueltas campesinas en Galia e Hispania durante el bajo imperio. Universidad
de Jaén, 1996
-BRAVO CASTAÑEDA, GONZALO; Acta Bagaudica: Sobre quien eran "bagaudas" y su posible identificación
en los textos tardíos. en Gerión, Vol.
2, Editorial de la UCM ,
Madrid, 1984
-ROMERO GABELLA, PABLO;
Los bagaudas: ¿Los primeros revolucionarios de la historia? Clío Nº 32,
Sevilla, 2006
-BRAVO CASTAÑEDA, GONZALO; Las revueltas campesinas del Alto valle del Ebro a mediados del s. V
d.C. Actas del I Coloquio de Historia de La Rioja , en Cuadernos de investigación.
Historia IX, fasc. 1, Logroño 1984
-SANZ BONEL, VÍCTOR M. y LÁZARO GRACIA, GONZALO; La problemática bagauda (siglo V d. C.) en el valle del Ebro:
reflexión historiográfica, Homenaje
a Don Antonio Durán Gudiol, Instituto de estudios Alto aragoneses, Huesca, 1995
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